“Tus prejuicios son las voces de otros”

Hace un par de días, en el recinto ferial de Vigo, la Policía Local  llevó a cabo una exhibición ante la atenta mirada de niños y niñas de numerosos colegios de la ciudad. En el espectáculo se incluían desde motoristas acrobáticos hasta simulaciones relacionadas con la seguridad. En una,  un perro olfatea a varios sospechosos de portar droga hasta que localiza al que la lleva, y en otra se representó la escena de un robo. Hasta aquí nada fuera de lo normal (bueno sí, me gustaría saber conducir una moto para hacer acrobacias en ella por la calle y comprobar cuánto tiempo tardan en llevarme al calabozo). Lo curioso es que para la policía, el Concello o la cabecita pensante que redactó el guión, el concepto “ladrón” va asociado a una característica que hasta ahora yo, pobre ignorante, desconocía.

En este vídeo pueden comprobar esa nueva característica.  Al parecer, los nuevos ladrones no son solo personas que hurtan o roban, además tienen una etnia predeterminada: son gitanos. Conocer antes de juzgar. Lector, me pregunto cuántas veces no habrás hablado mal de tal o cual persona sin conocerla. Me pregunto también, cuántas veces te has arrepentido de tus prejuicios después de intercambiar un par de palabras con ella. Me pregunto si alguna vez te has parado a pensar cómo te sentirías si la situación fuera a la inversa. Me pregunto, si tú conduces tu vida o te dejas llevar por lo que te digan los demás.

Les propongo un ejercicio de reflexión ¿Usted diría que es una persona “normal”? ¿Cómo lo sabe? ¿Qué es lo normal? Sinceramente, yo no lo distingo. No quiero darle lecciones de moral a nadie, como todas las personas, alguna vez he hablado de más sin conocimiento previo. Pero una vez que somos conscientes de ello, tenemos el poder de decisión, decidir si cambiamos o continuamos en el mismo error. Nosotros somos los que decidimos si estos son los valores que queremos enseñar a los adultos del mañana.

 

España es el país de Europa occidental que concentra la mayor comunidad gitana: en algún lugar entre  650.000 y 900.000 gitanos son residentes en el país. Son muchos los que intentan abrirse camino, algunos quieren estudiar y otros tener un trabajo como cualquier persona. Me gustaría poder decirle al gran guionista de la secuencia del robo en Vigo que sí, los gitanos roban, también roban los españoles, los ingleses, los alemanes, los franceses, los americanos, los políticos, los magnates de la banca, los señores trajeados…

En Europa viven entre 10 y 12 millones de gitanos: más que en ninguna otra parte del mundo. La romaní es la mayor minoría étnica del viejo continente, y el grupo más marginado y vulnerable. Según varios datos recogidos por el Centro Europeo para los Derechos Romaníes, desde 2008, en Hungría se han producido 45 ataques violentos contra gitanos, 9 acabaron en asesinato. En la República Checa al menos 7 agresiones, una de ellas le ocasionó a una niña gitana quemaduras en el 80% de su cuerpo. Han habido ataques en Italia, en Eslovaquia, en Irlanda, en Turquía…

Ah! Y otra pregunta que me inquieta, ¿cuándo aprenderemos que lo diferente no es malo? ¿Cuándo aprenderemos que la discriminación por raza, sexo o religión es una de las lacras que consumen a esta sociedad? Y sobre todo, ¿por qué tenemos miedo a lo desconocido?

Según el Concello de Vigo “no existía intención de ridiculizar o menospreciar al colectivo”, más valdría que hubieran callado y otorgado, porque confirman el gran prejuicio hacia la comunidad gitana. En muchas ocasiones, el colectivo gitano se ve obligado a mentir sobre su procedencia para optar a un trabajo, por ejemplo. Pues están las cosas como para ir gritando a los 4 vientos: “Yo soy español, español, español”…  Cierto, me olvidaba que es tiempo de Eurocopa.

Besos con sabor a bit

Fueron pocas las veces que coincidieron. Saliendo del trabajo y en un par de antros. Esos pequeños momentos del día, habían bastado para saber que querían conocerse mejor. Al llegar a casa, ella lo buscó ansiosa en sus redes sociales; él la aceptó como amiga y seguidora en sus respectivas. Mediante un escáner óptico revivieron los momentos más importantes de sus vidas, las celebraciones pixeladas y los viajes almacenados en varios álbumes digitales.  Así empezó su ardiente relación con la batería del ordenador.

Cada día, emitían códigos binarios que a la vista se transformaban en promesas de amor y eran testigo de los deseos más lascivos de dos desconocidos. Con palabras de 16 y 32 bits forjaban una atracción inhumana. Así pasaban las tardes de trabajo y las de descanso, pero llegó un día en el que decidieron dar un paso más y pusieron fecha a la que sería su primera cita como tal.  Contaban los días, las horas y los minutos. Querían saber si lo que sentían a través del ordenador, podría dar frutos en la realidad, si realmente existía entre ellos aquello que solía llamarse química.

Tacharon en el calendario el día tan esperado, no hubo plantón, acudieron a la cita y después de haberse dado su último primer beso, se dieron media vuelta y regresaron a sus casas. En cuanto los labios se rozaron, no hubo marcha atrás. Habían decidido que los besos perfectos eran los que desprendían el regustillo de un bit.

[REC] 3,2,1… apaga la cámara

Recupero un texto abandonado. ¿Aún no habéis visto REC 3? Pues “vais a flipar“, tal y como asegura la novia (Leticia Dolera). Batidoras con sonido de motosierra, novios que se defienden de la pandemia uniformados con la armadura de Sant Jordi, zombies que imitan saltos que recuerdan a Matrix o secuencias de caza con Eloise de Tino Casal sonando a modo de banda sonora.

Lejos de ser una película de terror, nos encontramos ante el intento de comedia más malo que he visto en mi vida, por eso digo que vais a flipar. No es que me haya llevado una gran decepción, no soy seguidora de la saga, de hecho, solo he visto la primera, pero si lo fuera, creo que me sentiría bastante timada con esta producción.

El cine de terror, hoy por hoy, no es uno de los géneros que más me atraiga (confieso que en plena adolescencia era el único tipo de películas que cogíamos en el videoclub). Es por esto que ya no es la primera vez que me encuentro con películas que se venden como films de miedo, y si consiguen que esboces una sonrisa, es un paso, aunque si te dejas la cartera en ella, no creo que te haga mucha gracia. Una de ellas fue la de “El bosque” (2004) de M. Night Shyamalan, en el trailer se vendía como cine de terror y fue una decepción absoluta, algunos dicen que es una maravillosa parábola del poder del miedo, no seré yo quien les quite la razón.

“[REC 3] Génesis” es otro engaño de la industria del cine de terror. El día que la vi, de por sí, no pronosticaba un final feliz. Una boda con Clara y Koldo (Diego Martín) como principales protagonistas del “Sí quiero“, así como del supuesto infierno que se desatará en horas posteriores al enlace. En esta ocasión, los amigos, familiares y demás encargados del evento sucumben a la infección, la trama transcurre en un espacio abierto y patatín y patatán, la película se hace eternamente eterna.

Para empezar, analicemos el título. Génesis quiere decir origen, principio, serie de hechos y factores que intervienen en la formación de algo. Al llevar esta palabra como tremendo titular, el espectador pensará que por fin se darán las claves de la saga en esta producción, o que la tan ansiada explicación lógica resolverá una historia de 3 patas. Lo cierto es que esta tercera parte no aporta nada a la idea principal, tan solo es una historia que transcurre en paralelo a la primera parte, sin explicaciones del origen del virus, sin posibles curas, etc, etc.

Creo que una de las principales características y el punto fuerte de REC era la cámara subjetiva. REC 3 rompe por completo las reglas del juego, ya que a la media hora se abandona este formato. Quizás el director no lo consideró importante, de hecho, afirmaba en una entrevista que la forma en la que están rodadas las películas no eran una seña de identidad, no estoy de acuerdo, para mí era una de las esencias más representativas y lo que marcaba la diferencia. Y lo hacía porque le daba al film una apariencia de realidad muy importante.

Plaza habla de humor, yo por más que lo busco, no lo encuentro. En el cine algunas tímidas risas de vez en cuando rompían el enfado general, yo resoplaba todo el tiempo porque estaba tirando una hora y algo de mi vida por la borda con una serie de sin sentidos que no me aportaban nada. Sangre, sangre hay para donar y donar, el contraste con espacios blancos queda muy bonito, pero el terror no es sangre. Hora y pico de zombies carniceros de broma de los que te ríes por no llorar de lo patéticos que son.

Lo mejor

Aunque no quedan ganas de ver la parte positiva, hay que ser objetivos y destacar  la interpretación de Leticia Dolera, que en su papel de novia terminator borda al milímetro cada secuencia. Quizás sus caras, gestos y movimientos es lo que realmente infunde terror  aquí. La naturalidad con la que encarna a Clara, una novia que está dispuesta a disfrutar del que se supone que será el mejor día de su vida, pero que saca a su bestia interior para convertirse en una carnicera con tal de lograr el objetivo de reecontrarse con su marido.

Una de las escenas en la que hace gala de su espontaneidad es el discurso de agradecimiento a los familiares asistentes, algo que aporta credibilidad al contexto en el que se enmarca la historia. Su interpretación contrasta con la de Diego Martín, al que no dejaba de visualizar en toda la peli como Carlos de Aquí no hay quien viva. Para mí, la actriz es el punto más fuerte de REC 3, y el único.

También me quedo con la escena en la que Koldo ve a través de las cámaras de seguridad el intento de huida de varios familiares con los niños del convite, que tratando de escapar de la masacre se meten en un autobús, es decir, en la boca del lobo. Es una de las pocas secuencias que encontramos a lo largo de los 77 minutos con una gran carga de dramatismo, el factor niño es lo que tiene.

Tampoco desecho del todo la idea del argumento, ya que el escenario de una boda se presta al formato de REC, en cuanto al tipo de  grabación, aunque Plaza rompe el filmar en primera persona a la media hora de película para pasarse al formato tradicional, de esta forma el espectador conoce en todo momento la historia de los novios por separado y no se limita a un solo protagonista, además de adquirir la postura tradicional de saber más que los personajes y no el ser un prota más, pero lo que podría ser puntuado como positivo queda en un mal sabor de boca si tenemos en cuenta cual era una de las principales características de esta saga.

Sinceramente, para haber hecho esto, era mejor que REC hubiera apagado la cámara. Me pregunto si la cuarta transcurrirá en una reunión de políticos, economistas… Aunque eso implicaría que nosotros seríamos los zombies, pero a eso, ya estamos acostumbrados.

A mercantilización dos sentimentos

Chismes e rumores sobre vodas, relacións, divorcios, infidelidades, disputas entre membros de familias distinguidas ou con outras familias, segredos inconfesables, intentos de suicidio, malos tratos e por riba de todo, a morte. Á hora de falar de sensacionalismo, atopamos un amplo abano de temáticas que conseguen reunir os ingredientes requiridos. En todas as situacións citadas anteriormente hai unha serie de clichés que se repiten, estes son: unha polémica, unha ou varias vítimas, moscardóns para avivar o problema e unha cámara que cun primeirísimo primeiro plano capte o momento exacto no que a bágoa asoma polo lacrimal.

Que a información é una mercancía, non é novidade. Os medios de comunicación son os axentes que se encargan mover os fluxos no mercado e tamén son os principais responsables do tipo de xornalismo, e o que non é xornalismo, que predican. Tampouco é novidade que, dependendo de se as noticias corresponden a un xornal, á radio ou á televisión, terán un ou outro tratamento, adaptando esa información ás necesidades e ás características propias do medio. Postos a elixir, escollemos para reflexionar e analizar o sensacionalismo á raíña cotilla por excelencia, a televisión, o medio escravo da denominada audiencia e o que ten por bandeira a máxima de o “todo vale”.

De circos e corrais

Facendo un repaso pola grella das cadeas podemos atopar o sensacionalismo en diferentes formatos televisivos. Dende os informativos, pasando polas mesmas retransmisións deportivas ata os produtos deseñados exclusivamente para sensacionalizar as novas. Basicamente, todos os formatos teñen un obxectivo principal, e ese é aumentar a audiencia, e non precisamente por motivos xornalísticos, senón por motivos puramente comerciais. Deste xeito, os valores do verdadeiro xornalismo quedan relegados a un quinto plano, máis ou menos, para dar paso a un auténtico circo da información, onde o contido é trivial e está coloreado con tintes morbosos e sensibleiros. Pero analicemos paso a paso cada formato.

Os informativos son a clase de programa que se lle presenta ao espectador como un produto serio e fiable, ou polo menos iso é o que a cadea pretende facer crer. Podemos establecer catro grupos de noticias perfectamente diferenciadas: os feitos especialmente destacables, as vítimas, comunidades en perigo e as conmemoracións.

Practicamente todos os telexornais das diferentes cadeas de televisión, soen ter unha mesma estrutura. Comezando pola información política, a non ser que teña lugar un feito excepcional, a poder ser catastrófico, deste xeito poderemos abrir o informativo por todo o alto. Tras facer un repaso polas noticias máis polémicas, pasamos aos sucesos e ás vítimas que, ao fin e ao cabo, iso é o que vende. Malos tratos, desaparicións, roubos e unha longa lista de desgrazas que nutren o día a día televisivo. Pero hai algo que está por riba de todas elas e é o único que non ten remedio, a morte.

Ela pasa a ser, en moitas ocasións, a invitada de honra nos platós, é o espectáculo televisivo por excelencia. Cando algún personaxe distinguido, famoso ou celebridade morre, lévase a cabo o circo da dor, pero a morte non pode darse de calquera xeito, un infarto, causas naturais ou enfermidade, non nos valen. O que dá audiencia son as mortes por inxesta de analxésicos, suicidio, drogas … Deste xeito, temos material e material para emitir durante meses, entre que facemos un repaso da vida do personaxe en cuestión, entre que traemos a amigos e inimigos aos platós, así como destripar todos os trapos sucios habidos e por haber. Pero iso queda mellor para os corrais que montan certas cadeas.

Volvendo aos informativos, é importante sinalar que a televisión como elemento de entretemento, require pouco esforzo para entender as súas mensaxes, actúa como substitutivo de actividades que requiren maior reflexión, neste senso hai que destacar que a velocidade á que se nos presentan os acontecementos, enlazados un tras outro, non lle permite á mente analizar detidamente o que acaba de visualizar, de xeito que constantemente estamos tragando contidos e non reparamos nin no tratamento morboso que se lle dá aos sucesos, nin nas trivialidades nas que se caen á hora de presentar unha información supostamente seria e que se vende como de calidade.


Os programas que están exclusivamente deseñados para isto, creo que xa non teñen que ser nin estudados. Todos sabemos cales son e o que se vende neles, pero si ben é certo que nas súas orixes presentouse coma un formato novidoso e atractivo para a programación da televisión, co paso do tempo estamos chegando a uns niveis de auténtico deterioro. O que nun principio foi creado para ser un mero entretemento converteuse no negocio do século para a gran industria da televisión, onde o escenario xa non é un plató, e onde a titulación dos tertulianos é o que menos importa.

Pero a televisión é audiencia, e en definitiva, a audiencia o que busca é un refuxio para evadirse da realidade, así que, quen é o verdadeiro culpable de que o medio potencie certos programas que acaparan toda unha franxa horaria?

Crise de valores

Se son sincera, direi que hai tempo prometín que non volvería acender o televisor. Primeiro, porque non soportaba xa a saturación da grella con programas basura, segundo, porque non quería ser contribuír ao minuto de ouro destes “programas” e terceiro, porque sentía vergoña allea e indignación ao ver que os valores que predominan son o escandaloso, o enfrontamento persoal, os insultos e a  denigración, e mesmo chegar á agresión dun dereito tan básico como é a intimidade, mediante a invasión das vidas persoais dos participantes nestes circos mediáticos.

Asistimos, polo tanto, a unha crise de valores nesta sociedade que cada día vese máis agravada pola mercantilización de sentimentos. E quen é máis culpable, os espectadores por darlle audiencia a este tipo de programas ou os que se prestan a participar neles? Aínda que é un exemplo repetitivo ata a saciedade, non podo deixar de nomear todas as feiras de rumores que se forman ao redor dos deportistas e as súas relacións. Un ámbito no que o que se debería priorizar os méritos da persoa, reléganse a un segundo plano para deixar paso a un cartel estrela cunha longa lista de amantes.

Agora que estamos en plena Eurocopa, non atopo mellor exemplo que o da case  xornalista Sara Carbonero e o porteiro da selección española, Iker Casillas. Estes dous personaxes confirmaban a súa relación cun bico que moitos describiron de película diante das cámaras que cubrían o Mundial do 2010. Dous anos despois, as continuas humillacións por parte dos que se fan chamar compañeiros da presentadora, continúan. Non vexo lóxico que nunha retransmisión dun evento futbolístico, no que o protagonista debería ser este deporte, se estea apelando continuamente a aspectos da vida privada, neste caso, da propia presentadora. Pero supoño que, por outra banda, ela é consciente de en que medio traballa e ao que se expón no momento no que es unha personaxe pública, así que non teño pena ningunha.

“Para ser xornalista non fai falta estudar a carreira, entras en Gran Hermano e tes chollo asegurado”. Cantas veces non terei escoitado isto. Como ben sinalaba con anterioridade, a titulación neste tipo de programas é o de menos, tan só hai que saber gritar, cuspir insultos coma o que máis, ou ter unha relación con tal ou cal famoso, mesmo podes finxir ou inventar que a tiveches.

A dignidade? Nestes tempos que corren, quen lembra o que é? Algunhas, a única carreira que teñen nesta vida é a de ter unha filla cun toreiro. Outros preferimos gañar o pan co esforzo do noso traballo, pero supoño que eses somos os parvos. Hai uns días a España rescatábana economicamente, pero como ben sinalaba o xornalista Ignacio Escolar, “España precisa de un segundo rescate, un rescate moral”.

Los secretos mejor guardados de los seres que decoran los tejados de Santiago

Son demasiadas las cosas que pasan por nuestra mente como para detenernos un instante y contemplar detenidamente todo aquello que nos rodea. Las prisas, los problemas personales y nuestras preocupaciones no nos dejan reparar en los detalles que forman parte de nuestra vida cotidiana. Y los detalles, marcan la diferencia.

Cada ciudad tiene una característica que la define, y casi siempre hace referencia a la arquitectura. Palacios nazarís que nos remontan a la Andalucía islámica, pinturas rupestres que nos trasladan al paleolítico o  capiteles decorados que rememoran la Edad Media. Precisamente, a la Edad Media corresponden esos pequeños monstruos que podemos encontrar en casi todas las ciudades y que acechan en los aleros de los edificios. En este sentido, Santiago de Compostela se postula como el referente gallego, ya que la capital cuenta con una amplia gama de gárgolas repartida por los edificios más emblemáticos de su casco histórico.

En el Hostal dos Reis Católicos, el monasterio de San Martiño Pinario y en A Casa da Parra es donde se ubican la mayoría de estas esculturas, pero también las encontramos en el Colegio de Fonseca o por las distintas calles que confeccionan el casco histórico. En las páginas 12 y 13 del periódico podréis encontrar más detalladas las ubicaciones, así como distintas curiosidades sobre estos “monstruitos” , aquí os dejo un avance con leyendas de la mitología clásica y de los bestiarios más antiguos.

1. El hombre impúdico o Joven contorsionista

Con el trasero al aire y ubicada en el sexto caño del Hostal de los Reis Católicos, de izquierda a derecha, encontramos una pieza inspirada en el famoso tríptico El Jardín de las delicias de El Bosco. En esta obra el huevo alquímico con cabeza de pensador desprende flatulencias para describir así la más infernal de las torturas. Esta gárgola es además una de las bromas de los canteros gallegos, y es que en el Hostal se encuentran las figuras más eróticas de la ciudad, más de una docena representan figuras que dejan a la vista de los visitantes sus partes más íntimas.

2. La peluda Gorgona

Originaria de Libia, con una densa y larga melena, descubrimos a la gorgona por la rúa de San Francisco. Cuenta la leyenda que esta bestia se deleita con hierbas mortíferas y venenosas, así, cuando se encuentra con una criatura que no le cae en gracia, abre sus fauces y despide un olor fétido que envenena el aire.

3.  Manticora

Tiene rostro de hombre y emite una voz tan aguda y sibilante que evoca los sonidos de una flauta. Esta bestia de raíces indias está ubicada en la Praza da Acibechería y se muestra ávida de carne humana, sus piernas son tan fuertes y sus saltos tan potentes, que ni el espacio más extenso ni el obstáculo más elevado la pueden detener.

4. El venenoso Áspid

Muy cerca de la Manticora, nos encontramos con la terrible culebra que quema la hierba que circunda su nido. Con una serpiente como esta se privó de la vida Cleopatra, celosa de Marco Antonio, pero aquí el reptil se asoma por la cornisa amaestrado, hasta parece que sonríe, y sus fauces entreabiertas recuerdan al pico del Pato Donald.

5.  La voracidad

El grifo es un cuadrúpedo con alas, un monstruo salvaje descrito por la mitología como el pájaro más gran de todos los que surcan los cielos. Los miembros de su cuerpo son como los de un león y su rostro es el de un águila. Con un gesto tremendamente hostil, esta gárgola vigila la entrada de los viandantes en la Quintana.

6. Sierra

Más veloz que los demás peces y con unas pequeñas alas tan cortantes como el filo de una navaja, esta bestia marina custodia la Casa da Parra, junto a los siete grifos. Inspirada en la leyenda de la existencia de un animal de los mares llamado Virgilia, Sierra representa un pez monstruoso capaz de volar sobre los océanos.