Y la cigüeña llegó a Dublín

Reconozco que soy bastante reacia a comprar o leer libros de los que no tenga una referencia o de autores que sean desconocidos, pero Bajo el cielo de Dublín (Minding Frankie en su título original) llegó a mis manos fruto de la casualidad de un regalo navideño. Precisamente se guiaron por mi reciente estancia en dicha ciudad y lo cierto es que acertaron.

La novela podría incluirse en el cajón de lecturas fáciles: tiene gancho, la lees de un tirón y concluye con el más que recurrido y conocido happy end, pero con matices. Aunque citando al Sunday Times “Aquí hay magia“, y eso no se puede negar. Si hay algo por lo que la novela destaca es por la detallada ambientación y caracterización de los personajes, protagonistas que son sacados de la vida misma, historias que conmueven a la vez que entretienen, aunque algunas sean un poco extravagantes.

Así, en líneas generales, Bajo el cielo de Dublín es la historia de Frankie, una niña que aún no ha nacido, pero que ya ha puesto patas arribas la vida de muchas personas. Stella, su madre, inicia una búsqueda desesperada por encontrarle un hogar, ya que su situación no es precisamente muy adecuada. Y así es como la cigüeña llamó a la puerta de Noel, su padre, que atraviesa uno de sus peores momentos, ya que es alcohólico y económicamente no es solvente.

Pero poco a poco, en el relato van confluyendo una serie de personajes que inicialmente parte de un segundo plano, pero llegarán a ser vitales para el desarrollo de la acción, ya que se convertirán en pilares básicos en los preparamientos para la llegada de la pequeña a la capital irlandesa. Lisa, la compañera de piso de Noel que ayudará a criar a Frankie con su padre; Emily, una prima suya de Estados Unidos que, en busca de sus raíces, acabará haciendo de Irlanda su nuevo hogar y se convertirá en imprescindible para todo el barrio de Chestnut Court. Por otra parte, también encontramos a Moira, una trabajadora social que está al acecho controlando todos y cada uno de los pasos de Noel, nos guste o no, Moira es otro de los personajes clave. De esta forma, los protagonistas y los secundarios tejen una tela de araña de relaciones personales que acaba conectándolos con la pequeña Frankie.

Si bien es cierto que Blinchy acierta en las descripciones de los escenarios en los que se desarrolla la acción, creo que no lo hace a la hora de escogerlos,ya que los bares o restaurantes irlandeses apenas tienen cabida y a los que se hace referencia son restaurantes italianos. Creo que habría acertado eligiendo lugares más típicos o propios de la ciudad y de la cultura irlandesa, ya que de esa forma lograría caracterizar mejor la novela.

A lo largo del libro nos encontramos con que el argumento es una continua montaña rusa, algo que se mantiene hasta cuando solo faltan 10 páginas para llegar al final. Aunque podríamos calificar a este como un happy end, tiene algunos matices. El final deja muchos cabos sueltos sujetos a la libre interpretación de cada lector, que a la vez que deja un buen sabor de boca por la carga emotiva que suponen las últimas líneas, deja también una sensación de vacío, desde mi punto de vista, demasiado importante.

Maeve

The New York Times la describe como “una escritora con un talento muy especial“. Nacida el 28 de mayo de 1940 en el condado de Dublín, Maeve Binchy es una popular escritora, considerada por algunos una simple escritora de novela romántica, quien sobre todo destaca por sus valiosas descripciones de ambientes, personajes y situaciones representativos de Irlanda. En algunas de sus obras, como Tara Road o Heart and Souls se repiten algunos personajes.

Binchy trabajó de maestra y posteriormente como periodista, antes de dedicarse por completo a la literatura. Ha escrito 20 novelas y sus ventas se sitúan ya en más de 40 millones de ejemplares.

Su libro más conocido es Círculo de amigos, que en 1995 dio lugar a una adaptación cinematográfica, bastante libre, del especialista Pat O’Connor, con Chris O’Donnell y Minnie Driver. Casi todas sus obras se ambientan en Irlanda y principalmente abarcan los temas de las relaciones personales entre familiares, amigos o parejas.
Su último trabajo, Bajo el cielo de Dublín, me deja un buen sabor de boca y aunque no puedo juzgar a Binchy, ya que este es la primera novela que leo de su colección, creo que su estilo es el de las lecturas apropiadas para los días de playa, la época de exámenes o para leer en el sofá al llegar de trabajar.